SERVICIOS

No todas las viviendas necesitan lo mismo.

Por eso trabajo con tres niveles de intervención, según el punto en el que se encuentre tu casa y el grado de definición que necesites.

01    ESTUDIO DE DISTRIBUCIÓN

Para quien aún está decidiendo cómo transformar su vivienda.

Analizo el estado actual de la casa y desarrollo una propuesta de redistribución que permita aprovechar mejor el espacio y entender el potencial real de la reforma.

Este estudio te da claridad antes de tomar decisiones importantes y evita empezar una obra sin un planteamiento sólido.

INCLUYE

  • Análisis del estado actual de la vivienda
  • Propuesta de redistribución optimizada
  • Planos de distribución y criterios técnicos
  • Reunión de entrega y explicación de la propuesta

No incluye desarrollo técnico para ejecución ni dirección de obra.

02    PROYECTO DE REFORMA INTEGRAL

Para quienes han decidido reformar y quieren hacerlo con seguridad y previsión.

Desarrollo el proyecto arquitectónico completo que define cómo se construirá la reforma: distribución, materiales, instalaciones y soluciones constructivas.

Esto permite solicitar presupuestos comparables a distintas constructoras y ejecutar la obra sin improvisaciones.

INCLUYE

  • Proyecto técnico completo (planos, mediciones y especificaciones)
  • Definición de materiales y soluciones constructivas
  • Estudio de mejora energética y confort
  • Documentación necesaria para solicitar presupuestos y ejecutar la obra

03    DIRECCIÓN Y CONTROL DE OBRA

Para quienes quieren reformar su casa sin tener que gestionar la obra por su cuenta.

Durante la ejecución superviso que lo construido se ajuste al proyecto, reviso certificaciones y resuelvo las incidencias técnicas que surgen en obra.

La constructora ejecuta los trabajos.
Yo me encargo de controlar que todo se haga correctamente.

INCLUYE

  • Dirección facultativa de obra
  • Supervisión periódica en obra
  • Resolución técnica de incidencias
  • Validación de certificaciones y control económico

Este servicio está disponible para proyectos desarrollados por el estudio.

OPCIONALES

SERVICIOS COMPLEMENTARIOS

INTERIORISMO Y AMUEBLAMIENTO

Servicio complementario desarrollado en colaboración con interiorista especializado.

Este servicio ayuda a definir la parte estética y funcional del espacio una vez resuelta la arquitectura, integrando mobiliario, iluminación y elementos decorativos de forma coherente con el proyecto.

El objetivo es que la vivienda no solo funcione bien desde el punto de vista técnico, sino que también tenga una identidad clara y un ambiente cuidado.

Puede incluir

Este servicio se contrata de forma independiente al proyecto de reforma.

No necesitas decidirlo todo hoy.

Podemos empezar por analizar tu vivienda y definir el nivel de intervención más adecuado para ti.

PREGUNTAS FRECUENTES

Respuestas claras sobre honorarios, presupuesto y ejecución.

¿Haces interiorismo o proyectos de reforma integral?

Mi trabajo se centra en proyectos de reforma integral de vivienda.

Cuando la intervención se limita a aspectos estéticos —mobiliario, colores o decoración— solemos hablar de interiorismo. En una reforma integral el alcance es mayor: se define la distribución del espacio, las instalaciones, los materiales y las soluciones constructivas necesarias para ejecutar la obra.

Mi especialización es la arquitectura aplicada a la reforma de viviendas, es decir, pensar la casa para que funcione mejor y pueda construirse con criterio.

La mayoría de intervenciones se desarrollan en el interior de la vivienda, pero si el proyecto requiere actuar en fachada, cubierta u otros elementos del edificio, también puedo incorporarlo dentro del proyecto.

El objetivo no es solo que la casa se vea bien, sino que funcione mejor y esté bien resuelta técnicamente desde el inicio.

El objetivo del proceso es que puedas afrontar la reforma con claridad, previsión y control, evitando decisiones improvisadas durante la obra.

Primero analizamos tu vivienda para entender qué problemas tiene el espacio y qué cambios pueden mejorar realmente cómo se vive la casa. A partir de ahí se desarrolla el proyecto de reforma, donde se definen con detalle la distribución, las soluciones constructivas, las instalaciones y los materiales.

Con el proyecto completo puedes solicitar presupuestos comparables a distintas constructoras y tomar decisiones con criterio, sabiendo qué se va a construir y cuánto puede costar.

Una vez elegida la empresa constructora, comienza la obra y, si se contrata la dirección de obra, me encargo de supervisar que todo se ejecute correctamente.

De esta forma la reforma no se decide sobre la marcha, sino que llega a obra bien pensada, con menos incertidumbre y mucho más control sobre el resultado final.

No es necesario.

De hecho, muchas personas llegan al estudio con ideas sueltas o con la sensación de que su vivienda no funciona bien, pero sin tener claro cómo debería ser.

El proyecto empieza precisamente ahí: analizando el estado actual de la vivienda, entendiendo cómo vives el espacio y definiendo juntos qué cambios tienen más sentido.

A partir de ese análisis se desarrolla la propuesta de redistribución y las decisiones de diseño.

No trabajo con un estilo predeterminado.

Cada proyecto se define a partir de tu forma de vivir la casa, tus gustos y el tipo de ambiente con el que te sientes realmente identificada.

Al inicio del proceso analizamos qué estilo encaja mejor contigo y con tu vivienda. A partir de ahí, ese lenguaje estético se integra con el resto de decisiones arquitectónicas: distribución, materiales, iluminación y soluciones constructivas.

El objetivo no es aplicar una estética concreta, sino que tu casa tenga coherencia y refleje quién eres, además de funcionar mejor en el día a día.

¿Cuánto cuesta un proyecto de reforma integral?

Los honorarios dependen del alcance real del encargo y de la complejidad técnica de la intervención.

En reformas integrales residenciales, como referencia orientativa, suelen situarse en un rango aproximado del 7% al 10% del presupuesto de ejecución. Esta cifra sirve únicamente para que puedas hacerte una idea.

No se trata de un porcentaje automático ni de una regla fija.

El coste del proyecto no está directamente vinculado a cuánto cuesta la obra, sino al nivel de definición, coordinación y dedicación técnica que requiere su desarrollo.

Una intervención constructivamente compleja exige más estudio y control.
En cambio, una reforma sencilla puede tener un presupuesto elevado simplemente por la elección de materiales de alta gama, sin que el proyecto sea más complejo.

Los honorarios se ajustan al trabajo real que implica el proyecto, no al precio de los materiales elegidos.

Más que un coste añadido, el proyecto es la herramienta que permite controlar la inversión, reducir riesgos y tomar decisiones con criterio desde el inicio.


Algunas constructoras o empresas de interiorismo integran el diseño dentro del coste de la obra o del mobiliario.

Eso no significa que sea gratuito.
Significa que ese coste será asumido posteriormente a través del margen de la obra o de los productos que se vendan. Nadie regala nada.

La ventaja, en mi caso, es que el proyecto es independiente.

No está condicionado por vender una ejecución concreta ni por cerrar acuerdos con determinados proveedores.
Las decisiones se toman en función de lo que conviene a tu vivienda y a tu presupuesto, no en función de lo que resulte más rentable para quien construye.

Esa independencia aporta transparencia, criterio técnico propio y libertad para comparar presupuestos en igualdad de condiciones.

La obra no es más cara por tener proyecto.
Lo que cambia es el nivel de control.

Cuando una reforma se ejecuta sin una definición previa, muchas decisiones se toman sobre la marcha. Y las decisiones improvisadas suelen traducirse en sobrecostes, cambios de criterio y resultados poco optimizados.

Un proyecto bien desarrollado permite anticipar costes, priorizar inversiones y comparar presupuestos en igualdad de condiciones.

Mi trabajo no encarece la reforma.
Consiste en ayudarte a optimizar cada euro en soluciones que realmente aporten valor a tu vivienda.

Gracias a la visión técnica —instalaciones, aislamiento, soluciones constructivas— y a la experiencia económica en obra real, puedo ajustar el diseño a tu presupuesto desde el inicio.

No se trata de gastar más.
Se trata de invertir mejor.

Un buen proyecto no aumenta el coste.
Un buen proyecto te da tranquilidad.

Sí, y es recomendable.

El proyecto se desarrolla en función de tu capacidad de inversión y de las prioridades definidas. Ahora bien, también es importante comprobar que ese presupuesto encaja con la realidad del mercado.

En reformas integrales, el rango habitual en Madrid suele situarse entre 800 y 1.200 €/m², aunque puede variar según el nivel de intervención y acabados.

Si el presupuesto disponible está por debajo de lo que requiere técnicamente la vivienda, es mejor detectarlo al principio y ajustar alcance o estrategia.

Diseñar sin hablar de presupuesto es irresponsable.
Trabajar con un marco económico claro permite tomar decisiones conscientes y equilibradas.

¿Realizas tú la obra?

No ejecuto la obra directamente.

La reforma la realiza una empresa constructora especializada. Habitualmente colaboro con constructoras de confianza con las que ya existe una forma de trabajar coordinada y rigurosa.

Si lo necesitas, puedo proponerte varias empresas para solicitar presupuestos.

En cualquier caso, la decisión siempre es tuya.
Si ya conoces una constructora con la que quieres trabajar, podemos colaborar sin problema.

Mi papel es desarrollar el proyecto y, si se contrata la dirección de obra, supervisar que todo se ejecute correctamente y conforme a lo proyectado.

La dirección de obra es independiente de la empresa constructora.
Puedes elegir la empresa que prefieras.

El proyecto está definido para que puedas solicitar presupuestos comparables y analizar las propuestas con criterio técnico, evitando diferencias poco claras entre unas y otras.

Si lo deseas, puedo proponerte constructoras con las que ya he trabajado y con las que existe una coordinación fluida. Compartimos una forma de trabajar basada en el rigor técnico y el cumplimiento.

No es una obligación. Es una opción.

Mi función en la dirección de obra es velar por que lo proyectado se ejecute correctamente, defender tus intereses y controlar calidad, plazos y coherencia técnica.

La empresa la eliges tú.
La supervisión es independiente.

Y eso es precisamente lo que te da seguridad.

La dirección y supervisión técnica aporta algo fundamental: independencia y control.

Durante la ejecución se revisa que lo construido se ajuste al proyecto, se validan certificaciones, se analizan posibles desviaciones económicas y se resuelven incidencias técnicas que inevitablemente surgen en cualquier reforma.

No se trata solo de que la obra avance.
Se trata de que se construya correctamente, con calidad y conforme a lo previsto.

Mi papel es defender el proyecto y tu inversión.

Eso implica detectar errores antes de que se conviertan en problemas mayores, revisar mediciones y certificaciones para evitar desviaciones injustificadas, y tomar decisiones técnicas fundamentadas cuando aparecen imprevistos.

En una etapa que suele generar incertidumbre, la supervisión aporta tranquilidad y seguridad.

Si tu situación es diferente o necesitas aclarar algo específico, podemos verlo en una primera conversación.